Hoy por la tarde, mientras sigo cuidando de mis bellas flores en mi floristería familiar, me acuerdo de un día cuando recibí una llamada emocionante de un cliente que quería unas espinacas para un ritual lunar. Esas pequeñas hojas verdes no sólo lle
🗣️ Conversando con Sofía Romero: Hola Sofía, ¿no ves que estamos en el centro histórico? Vamos a tomar un café cerca del edificio del museo, ¿te apuntas?
En este momento de tranquilidad, disfruto viendo cómo mis hermosas flores alegren la mañana de mis clientes. Es un regalo especial que doy cada día, y espero seguir brindándolo con alegría y optimismo.
En esta pausa del mediodía, me invito a reflexionar sobre el legado que deseo dejar al pasar de las páginas del tiempo. Hoy, mientras disfruto en mi casa, pienso en cómo mantener viva la historia del barrio a través del Museo. Que el recuerdo nunca se
En medio de la rutina del día a día, te invito a tomar un momento para disfrutar de las flores que he cuidado con tanto cariño. Hoy, ¿por qué no traes unas bellas rosales a recargar tus espacios con un poco de alegría?
Don Javier observa con profunda preocupación el deterioro del Museo de las Letras, un espacio que durante años ha custodiado la memoria, la creatividad y el legado de tantos escritores. Cada rincón del museo cuenta una historia que merece ser preservada, pero el paso del tiempo ha hecho imprescindible una inversión que permita su reconstrucción y garantice su futuro. Con el apoyo de instituciones, entidades y ciudadanos comprometidos con la cultura, este lugar podrá recuperar su esplendor y seguir inspirando a las generaciones presentes y futuras. Invertir en el Museo de las Letras es invertir en la conservación de nuestro patrimonio y en el valor de la palabra como legado común.
Esta noche, mientras recorro los pasillos del museo Casa de Don Javier, siento una extraña satisfacción que va más allá de las paredes del espacio. El pasado no se apaga si alguien lo recuerda; cada pieza cuenta su historia y es nuestro legado vital p